Muy buenas a todos. Siento el retraso, pero tenía que aprovechar mis cuatro días de vacaciones y, posteriormente, solucionar unos cuantos asuntillos con las clases de la universidad. Todavía no está todo hecho, ya que tengo que formalizar la matrícula de segundo curso, pero no me urge tanto.
Para estrenar el blog, hablaré precisamente sobre la universidad. La universidad a la que yo asisto es la Universidad de Córdoba (UCO). Concretamente, mis clases, las de Ingeniería Mecánica, se imparten en el Campus de Rabanales. A simple vista, alguien que venga de fuera por primera vez se pensará "¡guau, esto es como en las películas!". La verdad es que es un campus muy grande y bonito, el cual abarca la facultad de ciencias, veterinaria, filosofía y la politécnica superior (si no me he dejado algo atrás). La primera vez que fui me impresionó por el gran tamaño que tenía.; fue entonces cuando decidí dónde quería estudiar. Pero la universidad pública tiene un ligero problema, y es que depende casi totalmente del Estado para subvencionarse.
Todos sabemos de la terrible crisis en la que estamos sumidos los españoles. No hay dinero en las arcas del Estado, por lo que es preciso hacer recortes de algún modo. Dichos recortes se debieron haber hecho hace mucho tiempo, pero no entremos en detalles; éste es un problema que ya abordaremos en otro momento. La cuestión es que el gobierno ha decidido tocar la universidad pública, elevando enormemente las tasas para segundas o más matriculaciones. Por ejemplo, si la primera matrícula valía 5, la segunda valdrá 7, la tercera 8 y así hasta, creo recordar, la octava matrícula, donde el precio es ya desorbitado. También hay que sumarle la supresión de becas financiadas por el estado.
Esta medida nos afecta mucho a los estudiantes "intelectuales de perfil medio", ya que lo normal es que en los primeros años de carrera nos queden algunas asignaturas para septiembre. De hecho, hay muchas protestas estudiantiles por toda España, algunas incluso han acabado en disturbios y violencia con la policía (otro tema que tenemos que hablar). Este enfado es comprensible. Muchas personas abandonarán sus estudios universitarios o se cambiarán de especialidad debido a la imposibilidad de pagar estas elevadas tasas. Sin embargo, esto ha sido la burbuja que se ha ido hinchando y al final ha explotado. Se ha vivido muy bien de las subvenciones, las cuales cubrían un alto coste de las matrículas. Y no olvidemos la palabra "subvenciones". El Estado nos paga una gran parte de la matrícula, de modo que nosotros tenemos que pagar una tasa simplemente simbólica. Ahora el Estado lo que en realidad hace no es subir las tasas, sino pagar menos por las mismas, de modo que cada vez irá pagando menos. ¿He mencionado que no tenemos dinero? Cierto es que se debería invertir en la educación y el desarrollo de los jóvenes que pronto, muy pronto, estaremos buscando trabajo. ¿Pero qué pasará el día en el que no haya dinero ni siquiera para subvencionar dichas matrículas? ¿La UCO junto a otras muchas universidades públicas españolas se harán privadas o seguirán públicas pero con tasas de privadas? ¿Qué hará la gente que no pueda pagar una matrícula de diez mil euros? Espero que no llegue ese día.